martes, 30 de abril de 2013

Piquitos largos

Esta es mi versión de los grisines o, como se dicen en mi casa, piquitos largos.


La receta que me inspiró la vi en primer lugar en el blog de "Para mi peque con amor", la cual a su vez la sacó de "Cocinando entre olivos". Este último es un blog de cocina maravilloso, que desconocía pero que merece la pena echarle un vistazo por la sencillez de muchas de sus recetas y lo bien explicadas que están.
Yo no lo he hecho tal cual, es decir, en lugar de usar los ingredientes que pone la receta en el blog me he ido directamente al recetario de la Turbochef (es la prima de la Thermomix) y he seleccionado la opción de hacer masa de pan. Por supuesto, aunque la receta lo pide, olvidé la sal. Lo mío con la sal es un problema para algunos: yo siempre olvido echarla y en realidad, me da un poco igual (a mi marido no tanto, pero el pobre ya se ha acostumbrado). 
Lo mejor de todo es que para amasar me ayudó mi hija mayor, a la que le encanta todo este tipo de inventos y toquetear la masa, hacer gusanos y figuras como si fuera plastilina y que propuso hacer algunas variantes, como un corazón, su letra inicial o la de papá para darle una sorpresa. 
¿El resultado? Buenísimo, para comer solos o acompañados de queso, salchichón, jamón...

viernes, 26 de abril de 2013

Mi máquina de coser se ha puesto en huelga


Quiero un descanso

Bueno, en realidad no es mía, sino que mi madre me la presta. Hoy ha decidido no encenderse y toca esperar al lunes para llamar al servicio técnico. Aún está en garantía, algo es algo. Pero el disgusto no me lo quita nadie...

El Descubrimiento de las Brujas

Llevo intentando escribir este post desde el martes  y aquí estamos, a viernes ya y sin haber terminado...




Normalmente, mi sistema para elegir los libros que leo es pasear por la librería y ojearlos; algunos me llaman, otros no. Y elijo los que me llaman. Evito siempre que es posible las recomendaciones o las modas, porque es probable que me lleve un chasco. Mi sistema, poco ortodoxo, a mí me funciona a las mil maravillas y mi marido, que es de los que leen reseñas y comentarios y que saben de que va la historia antes de comprarse uno flipaba con mi método, aunque ya se ha acostumbrado.
Cuando nació mi hija pequeña en Septiembre encontré un libro que me llamó; no estaba en ninguna librería, sino en esta maravillosa página, perdición para los que tenemos un libro electrónico y me lo leí. Mejor dicho, me lo bebí y casi estaba a punto de terminármelo cuando me di cuenta que formaba parte de una trilogía. (¿hoy todo tiene que ser trilogía?)


Me dio un poco igual, aunque me he pasado meses esperando la segunda parte, que me la he liquidado en menos de una semana y ahora me como las uñas para conocer el desenlace.

martes, 23 de abril de 2013

Kiri


Así de avanzadito llevo ya el chal; no es mucho, pero rara vez consigo tejer más de una vuelta durante la semana (por eso de tener un bebé que demanda mis brazos continuamente, y yo encantada). De momento ningún fallo a la vista y muy contenta con el patrón. Creo que los años que se ha quedado en el cajón del olvido ha merecido la pena.

lunes, 15 de abril de 2013

Mi patrón maldito

¿No tenéis un patrón que se os ha resistido tanto que habéis optado por dejar de intentarlo?



Cuando empecé a tejer, hace casi diez años, el primer chal que intenté fue el Kiri. Ahora mismo es casi imposible encontrarlo en inglés, pero por aquel entonces era fácil de adquirir (y gratis, si no recuerdo mal). Y me lancé a ello con ganas, era el primer proyecto que no era una bufanda y además calados. 
Gracias a la ayuda de algunas blogueras (que ya no tienen blog, pero mantenemos el contacto a través de Facebook) aprendí incluso a interpretar los gráficos, mucho más cómodos que las instrucciones escritas y empecé con muchas ganas.
A las pocas vueltas, un error que nunca logré identificar, hacía que tuviera menos puntos que los necesarios y provocaba que no saliera bien. A deshacer y volver a empezar. Así unas cuatro o cinco veces, hasta que me harté y empecé otro. Y todos los demás que he hecho no me han dado tanto problemas ni de lejos.

Sin embargo, hace unos días, una de estas amigas empezó a impartir un curso de punto en Barcelona y precisamente iba a trabajar el famoso Kiri. Y, hablando con ella, me piqué y he decidido a intentarlo de nuevo. 
Decidida, me planté en Devanalana y me hice con tres madejas de algodón con un color precioso al que las fotos no le hacen justicia y, a más tardar, esta noche o mañana por la mañana me vuelvo a poner en ruta.

Y bueno, ya que estaba allí, también me compré medio metro de esta tela tan fantástica. Probablemente se convierta en un neceser/monedero/bolso de mano.

viernes, 12 de abril de 2013

Valiosa



Así es la ayuda que encuentras en muchísimos blogs y páginas. Personas encantadoras que comparten sin reservas lo que conocen y encima lo hacen tan didáctico y tan asequible que cualquiera con poca experiencia en esto de la costura puede aprovecharla al máximo y no sentirse fuera de lugar cuando entra en una tienda de telas y se siente abrumada por la cantidad de género, de calidades, de colores... y pierde el objetivo por el que había llegado hasta allí.
Eso me ha pasado (y me sigue pasando) cuando entro en una de las tiendas de tela de mi cuidad. Me aturullo, me bloqueo y siento como si tuviese que elegir pronto porque si no se van a dar cuenta de que en realidad no tengo ni idea de qué elegir ni de cuánto elegir.
Por eso, el último post de Oh, Mother Mine!es tan útil para mí. Me ha despejado muchísimas dudas y lo guardaré como referencia, porque no siempre te encuentras con algún dependiente/a que tenga a bien echarte una mano y porque gracias a su ayuda me sentiré mucho más segura de mí misma cuando ponga un pie en una tienda.
Bueno, al menos, el tema de la cantidad ya lo tengo resuelto, pero es cierto que aún me queda poder elegir acertadamente la calidad de la tela en función de lo que pretenda coser y de lo que tengan disponible. ¿Por qué en las tiendas online todo parece mucho más atractivo? ¿Por qué es tan complicado encontrar telas originales, divertidas y asequibles en tu propia ciudad? 

martes, 9 de abril de 2013

El conejo que se convirtió en búho

Mi idea inicial era coser un guardapijamas con la forma de un conejo y con esa idea dibujé (en realidad, mi marido me dibujó, yo lo hago fatal, todo hay que decirlo) un patrón del animal. Sin embargo, una vez hecho, choqué con la realidad: el cuerpo del conejito no era lo suficientemente grande como ni poner la cremallera ni tampoco para que fuese funcional, de modo que decidié hacerlo en forma de búho. Este animal tiene multitud de posibildades, de hecho, tengo una carpeta en Pinterest solo con este tema y además me encanta, por lo que no me preocupé demasiado por el cambio de planes.

Vista por delante
Vista de la espalda

Para las alas utilicé un poco de tela que me sobró de otros proyectos, y los ojos son iguales que la tela de setas. 
Estoy contenta con el resultado, pero hay algunos peros, como siempre, que tendré en cuenta la próxima vez:
*Queda con mejor acabado si las costuras se esconden con cinta al bies. Esto lo sé de sobra, pero disponía de poco tiempo y estaba deseando ver el resultado final. La prisa no es buena amiga en general de nada y de la costura es una gran enemiga.
*Tendría que haberlo hecho un poco más pequeño. Esto ya es gusto personal; al ser grande, cuando metes el pijama no queda demasiado mullidito.
*El forro es importante. En este caso, he usado un retal blanco, simple, y es cierto que cuando usas una tela divertida el resultado es más atractivo, o al menos a mí me gusta más.
*La cremallera habría quedado mejor en roja que es rosa. Gasté la última cremallera roja en el bolso de la peque y me confié en que me quedaba otra. La prisa y las ganas de coser vuelven a imponerse al buen juicio y a la previsión de materiales. 

Con todo, estoy contenta, la propietaria también lo está y estos pequeños proyectos me sirven para perderle el miedo a la máquina, conocerla más a fondo y me aportan más seguridad para intentar nuevos retos. 

sábado, 6 de abril de 2013

Telas


Ayer me pasé por Zález y al final me quedé con estos dos retales para el  guardapijamas que tengo pensado hacer. Espero que me de tiempo, porque tengo que coger los bajos de dos pantalones (costura ingrata le llamo yo) y para eso tengo primero que practicar en una tela de prueba para hacerlo con la máquina.

viernes, 5 de abril de 2013

El proyecto



Harrod's, año 2011

El verano pasado tendríamos que haber pintado la casa, pero como estaba embarazada de casi 8 meses, pensamos que no era el momento oportuno de mover muebles, pintar y todo el trabajo que supone darle un nuevo aire a la casa. Por lo tanto, será este verano cuando nos lancemos a la aventura, puesto que nunca hemos pintado nosotros mismos y también tenemos pensado cambiarnos de habitación; pasarnos nosotros a la de las niñas y dejarles a ellas la nuestra, que es más grande y espaciosa y les permitirá tener mucho más espacio para jugar, tener sus cosas y, en un futuro, sitio para poder estudiar. 
No dejo de darle vueltas a cómo quiero organizarlo todo y, aunque en un principio me apetecía mucho empapelar una de las paredes, a través de Fácil y Sencillo he descubierto una nueva opción que no solo es más económica sino que evita que, en un futuro, cuando queramos quitar ese papel, la pared no esté demasiado castigada. Se trata de los rodillos estampados y ya estoy dándole vueltas al estampado que mejor quedaría, la combinación de los colores...
Y para este fin de semana tengo pensado coser un guarda-pijamas para mi hija mayor en forma de conejito, inspirado aquí. . Pondré fotos en cuanto lo tenga listo. Pero claro, antes tengo que hacerme con la tela ideal...

¡Feliz fin de semana!

martes, 2 de abril de 2013

Bolso para el cole

La mochila del cole de mi hija estaba ya que daba pena, penita, pena. Y yo tenía dos retales preciosos, fat quarter, comprados en Zález. La idea rondaba mi cabeza y mi intención era aprovechar la Semana Santa para coserle un bolsito que le sirviera para llevar la merienda y la botellita de agua, que es lo que suele llevar al cole (y algún juguete pequeñito, claro).
REALIDAD: el domingo por la tarde corté y cosí el bolso. Un par de horas, básicamente y listo.


El diseño es simple: dos rectángulos (con el correspondiente forro), cremallera de 15 cm, máquina de coser y tijeras. Las que suelo usar para este tipo de cosas es la que tiene el filo dentado (zig zag), porque al no tener remalladora evito que se desilache demasiado.

 Esta misma mañana, la orgullosa propietaria del bolso posando
.
Esta tela de Caperucita me tiene enamorada; no obstante, ya la utilicé en otro proyecto anterior,



unos cojines inspirados en unos que ví, como no, en Pinterest, y que podeis ver en el enlace.


lunes, 1 de abril de 2013

Dos versiones del Leftie

Yo también sucumbí al patrón Leftie. Después de ver los maravillosos resultados en el que tejió Devanalana, compré el patrón en Ravelry (es la primera vez que compro un patrón online y la experiencia ha sido inmejorable) y primero tejí uno pequeñito, para mi hija mayor, lila con las hojas en amarillo, tal y como ella eligió entre el alijo de lana que tengo y que tengo que rebajar.. Usé restos de unos ovillos que tenía por casa, por lo que no sé a ciencia cierta la marca del hilo que usé; las agujas del 3,5. 





Muy satisfecha con el resultado, me tejí uno para mí misma, en negro con las hojas en morado, muy combinable con la ropa de mi armario.  En este usé una madeja de Lanas Stop Extra Merino super wash (52% lana, 48% acrílico) negra y la mitad de la misma calidad en morado, con unas agujas más gorditas, del 5. El modelo es mi marido, que está para todo.



El patrón es muy sencillito, fácil de memorizar y se teje bastante rápido, proporcionando una satisfacción casi inmediata. ¿Repetiré? Creo que sí, tengo en mente hacerme uno con las hojas multicolor, pero tengo que elegir que fondo le pongo...